Orión regresa: el cazador del cielo de invierno Cuando las noches de noviembre se alargan y el aire se vuelve más fresco, aparece de nuevo una figura inconfundible en el cielo del este: la constelación de Orión, el Cazador. Para astrónomos y soñadores, su regreso marca el inicio del invierno y de una nueva temporada de observación del cielo bajo los cielos limpios de Canarias. La historia de Orión En la mitología griega, Orión era un cazador gigante, capaz de caminar sobre el mar. Su historia se entrelaza con la de Artemisa y las Pléyades, y al final, los dioses lo convirtieron en una constelación para que cazara eternamente en el firmamento, frente al toro Tauro. Otras culturas también lo veneraron: para los antiguos egipcios, representaba al dios Osiris; para los mayas, su cinturón marcaba la senda del tiempo y las cosechas. Cómo encontrar a Orión Encontrar a Orión es sencillo incluso si no eres astrónomo. Solo tienes que mirar hacia el este después del atardecer y buscar tres estrellas brillantes en línea recta: Alnitak, Alnilam y Mintaka. Forman el famoso Cinturón de Orión. Desde ahí, podrás reconocer el resto de la constelación: Debajo del cinturón se encuentra la Espada de Orión, donde brilla la Nebulosa de Orión (M42), visible incluso a simple vista como una pequeña nube luminosa. En su hombro izquierdo, el resplandor rojizo de Betelgeuse, una supergigante roja inmensa y envejecida. En el pie opuesto, la azulada Rigel, una de las estrellas más luminosas del cielo. El contraste entre Betelgeuse y Rigel es uno de los más hermosos del cielo invernal: una arde en rojo, la otra brilla en azul hielo. ☁️ La Nebulosa de Orión: una fábrica de estrellas Justo bajo el Cinturón, la Nebulosa de Orión (M42) es una de las joyas más fascinantes del
Orión regresa: el cazador del cielo de invierno Cuando las noches de noviembre se alargan y el aire se vuelve más fresco, aparece de nuevo una figura inconfundible en el cielo del este: la constelación